El vino en la poesía Hispano-Hebrea
(fragmentos)
Ibn Ezra
El tiempo frío huye como una sombra / su lluvia escapa y con ella sus carros
y jinetes.
El sol gira al comienzo de Aries / según la ley de su órbita, como un rey en
su diván.
Se ciñen turbantes de flores las colinas / y la llanura túnicas de césped y de
hierba,
hacen llegar hasta nosotros aromas de incienso / escondido en su seno durante
el invierno.
Dame la copa que hace que reine mi alegría / y aleja de mi corazón el dolor;
apaga el ardor de su fuego con mis lágrimas / ya que la ira arde en su
interior;
obliga a temer al destino, pues sus dones son / como veneno de serpiente con
algo de miel.
Con su deleite el vino engaña a tu alma por la mañana / y asegura sus mentiras
por la tarde:
Bebe, no obstante, durante el día hasta que la noche huya / con la mano de la
aurora agarrada a su tobillo
miércoles, 31 de marzo de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010

El vino en la poesía Hispano-Hebrea
(fragmentos)
Yehudá Haleví
24. Las copas sin vino son pesadas,
son arcilla como las vasijas de barro,
mas al llenarlas de vino se hacen leves
lo mismo que los cuerpos con las almas.
25. Por ti elevaré cánticos mientras viva,
y por tu mosto que apuran mis labios.
Llamo "hermano mío" al jarro que enviaste
y de su boca gusto el mejor de mis regalos.
Hasta mis propios amigos me creen ebrio;
por eso me preguntan: ¿cuánto tiempo?
Les respondo: ¿cómo tener ante mí bálsamo de Galaad
y no beberlo para curar mis males?
¿Cómo desdeñar un jarro todavía
si mis años no llegan aún a veinticuatro?
¡Bebed, amados; embriagaos, amigos,
20 en casa del prócer, vástago de nobles!
y con la alegría del hijo muy amado
¡escanciad a los nazareos vino !
lunes, 22 de marzo de 2010

El vino en la poesía Hispano-Hebrea
(Fragmentos)
Samuel Ibn Nagrela
(993 - 1056)
vino-sangre-fuego/
copa-cristal puro-granizo.
".y bebe, cuando trinan las aves al alba,
el zumo que brilla en el vaso como la luz."
"Su aspecto es rojo y agrada a quien lo bebe;
se elabora en España, y a la India llega su aroma.",
".y no dejéis descansar al vino por las noches;
apagad la candela, ¡que os iluminen vuestras copas,
que en la tumba no hay cantos, ni vino, ni amigos!"
"Amigo mío, ¿cuándo vendrás a beber mi vino?
El canto del gallo me ha despertado,
no hay sueño en mis pupilas.
Salid a ver por el oriente
la luz del alba como un hilo escarlata.
Daos prisa, antes que se alce la aurora,
y escanciadme en la copa
mosto oloroso y zumo de granada".
"El escanciador llenaba la copa de rubíes,
la ponía sobre una cesta de mimbre multicolor
y la enviaba por el agua al que quería beber,
como a un novio, cual novia, en una litera".
"Este vino debería quedar bien guardado,
encerrado en escondrijos sellados
para el que beba con alegría los zumos de la uva
y coja la copa con manos expertas;
para el que observe las normas escritas sabiamente
y tema el castigo después de la muerte".
sábado, 20 de marzo de 2010
El vino en la poesía Hispano Henbrea
(Fragmento)
Isaac Ibn Jalfún
(Contemporaneo al anterior)
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Deberías contentar hoy a mi alma
con cumplido alborozo,
con un presente celebrado,
bueno,
bien conservado,
agradable,
encomiado,
que los corazones alegre sin demora
y haga bailar las almas doloridas;
acrisolado
cual plata y oro,
como sangre de toros,
viejo
como las rocas fundamentales,
añejo,
virgen
no conocido por varón desde la prensa,
sellado.
Vierte la sangre de uvas en copas de cristal puro,
como fuego apresado en el granizo.
(Fragmento)
Isaac Ibn Jalfún
(Contemporaneo al anterior)
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Deberías contentar hoy a mi alma
con cumplido alborozo,
con un presente celebrado,
bueno,
bien conservado,
agradable,
encomiado,
que los corazones alegre sin demora
y haga bailar las almas doloridas;
acrisolado
cual plata y oro,
como sangre de toros,
viejo
como las rocas fundamentales,
añejo,
virgen
no conocido por varón desde la prensa,
sellado.
Vierte la sangre de uvas en copas de cristal puro,
como fuego apresado en el granizo.
viernes, 19 de marzo de 2010
El Dijo: "no duermas"
El vino en la poesía Hispano Henbrea
Poeta: Dunash ben Labrat
(Marruecos, C. 920-999)
--------------------------------
Él dijo “no duermas. Bebe vino viejo
con mirra y lilas, hena y áloes
en un vergel de granadas, palmas y vinos
llenos de plantas placenteras y tamarindos,
con el murmullo de los manantiales
y el canto de los laúdes
al son de los cantantes, flautas y liras.
Allí dónde cada árbol es alto, las ramas
están llenas de frutas,
y los pájaros voladores de cada rey
cantan entre las hojas.
Las palomas gimen melodiosamente
y replican arrullando como lengüetas.
Beberemos entre camas de flores cercadas por lilas
aportando penas al vuelo de canciones y alabanzas.
Comeremos dulces y beberemos con el cuenco repleto.
Actuaremos como gigantes y beberemos
de las copas enormes.
Por las mañanas, yo me levantaré para matar toros
sanos y elegidos, becerros y carneros.
Nos ungiremos con aceite fragante e incienso
de aloe ardiente.
Antes que el día de la muerte caiga sobre nosotros, cubrámonos!
Yo le reproché: ¡Silencio, silencio! Eso ¿Cómo te atreves? ¿Cuándo la Casa Santa, el escabel de Dios,
para Incircuncisos?
Atontadamente tú has hablado, pereza tú has elegido.
Tonterías has pronunciado, como burlas y engaños.
Tú has abandonado el estudio
de la Torah del Dios Supremo.
Y tú te has regocijado con los chacales que corren
salvajes en Zion.
¿Cómo podríamos beber vino y cómo
alzar nuestros ojos
cuando nosotros somos nada,
detestables y odiados?
Poeta: Dunash ben Labrat
(Marruecos, C. 920-999)
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Él dijo “no duermas. Bebe vino viejo
con mirra y lilas, hena y áloes
en un vergel de granadas, palmas y vinos
llenos de plantas placenteras y tamarindos,
con el murmullo de los manantiales
y el canto de los laúdes
al son de los cantantes, flautas y liras.
Allí dónde cada árbol es alto, las ramas
están llenas de frutas,
y los pájaros voladores de cada rey
cantan entre las hojas.
Las palomas gimen melodiosamente
y replican arrullando como lengüetas.
Beberemos entre camas de flores cercadas por lilas
aportando penas al vuelo de canciones y alabanzas.
Comeremos dulces y beberemos con el cuenco repleto.
Actuaremos como gigantes y beberemos
de las copas enormes.
Por las mañanas, yo me levantaré para matar toros
sanos y elegidos, becerros y carneros.
Nos ungiremos con aceite fragante e incienso
de aloe ardiente.
Antes que el día de la muerte caiga sobre nosotros, cubrámonos!
Yo le reproché: ¡Silencio, silencio! Eso ¿Cómo te atreves? ¿Cuándo la Casa Santa, el escabel de Dios,
para Incircuncisos?
Atontadamente tú has hablado, pereza tú has elegido.
Tonterías has pronunciado, como burlas y engaños.
Tú has abandonado el estudio
de la Torah del Dios Supremo.
Y tú te has regocijado con los chacales que corren
salvajes en Zion.
¿Cómo podríamos beber vino y cómo
alzar nuestros ojos
cuando nosotros somos nada,
detestables y odiados?
miércoles, 17 de marzo de 2010
Oda al vino

¿Por qué vendes tu vino, mercader?
¿Qué pueden darte a cambio de tu vino?
¿Dinero? ... ¿Y qué puede darte el dinero?
¿Poder? ... ¿Pues no eres el dueño del mundo
cuando tienes en tus manos una copa?
¿Riqueza? ... ¿Hay alguien más rico que tú,
que en tu copa tienes oro, rubíes, perlas y sueños?
¿Amor? ... ¿No sientes arder la sangre en tus venas
cuando la copa besa tus labios; no son los besos del vino
tan dulces como los más ardorosos de la hurí?
Pues si todo lo tienes en el vino, dime mercader:
¿por qué lo vendes?
Si locura no fuese, cual la araña en su nido
cuidarías la tela de tu vida presente:
¿Y a qué, si nadie sabe si el aliento absorbido
puede volver al aire de donde fue bebido?
El ayer ya dispuso del hoy la suerte triste,
y el silencio y el triunfo y el dolor del mañana:
¡Bebe! pues que no sabes cuándo y porqué viniste
e ignoras porqué y dónde predestinado fuiste.
Poeta, porque haciendo llegar a todos mi vino,
doy poder, riquezas, sueños, amor...;
porque cuando estrechas en tus brazos a la amada,
me recuerdas;
porque cuando quieres desear felicidad al amigo,
levantas tu copa;
porque Dios cuando bendijo el agua la trasformó en vino,
y porque cuando bendijo el vino se trasformó en sangre...
Si te ofrezco mi vino, poeta... ¡No me llames mercader!
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Omar Khayyam
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